domingo, 26 de mayo de 2002

JESUS ES DIOS...

En el universo que nos rodea, encontramos infinidad de cosas, situaciones o personas que nos motivan; unas más que otras; unas veces sentimos atracción, otras repulsión. En fin, nuestro “otro universo”; el interno, está lleno de sensaciones, emociones, sentimientos… Entenderlo, aceptarlo y manejarlo forma parte de nuestro proceso de crecimiento. Sin duda alguna Dios también actúa como elemento integrante de todos ellos. Es el principio y el fin hacia donde tiende nuestra vida.

En su libro “La felicidad es una tarea interior”, John Powell expresa que “la naturaleza de Dios es amor”. Y si Dios nos hizo a imagen y semejanza suya ¿estaremos manifestando en ese universo interno su semejanza? Difícilmente. Somos un conjunto de hábitos, ideas, costumbres, principios, experiencias. Todos ellos moldean nuestro ser. Dios nos acompaña a lo largo de nuestra vida, a veces como ideas; a veces como emociones; a veces como sentimientos. Pienso, no del todo en forma real. Cuando nos hacemos conscientes de nuestra fragilidad, está allí, aceptándonos. Acercándonos a Él, como un Padre Misericordioso. Entonces queremos dejar nuestra vida en sus manos. Nuestras programaciones se interponen. Pero día a día vamos ayudándonos; unas veces más que otras, en ese proceso de búsqueda de Dios. Dios-nosotros-la vida formamos una unidad. Sencillamente no nos podemos separar. Y quienes lo hacen, encuentran desequilibrio, caos, muerte… En la medida en que nos vemos más impotentes ante la grandeza y magnificencia divina nos amamos más y así podemos entender más y mejor a los otros.

Reflexiono las frases “la naturaleza de Dios es amor”. “De la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho”: JESUS. “La naturaleza de Jesús es amor” Ley transitiva en las matemáticas: Si a=b ^ b=c => a=c. Concluyo: JESUS ES DIOS porque JESUS ES AMOR. Fin de mi “incapacidad mental” de mi “no aceptación” de que JESUS ES DIOS…

Dichoso el hombre porque es hombre y no otra cosa. Dichoso el hombre porque siendo hombre tiende a conocerse y tiende al conocimiento de Dios. Dichoso el hombre que no se separa de la vida para conocer a Dios sino que estando en la vida, lo descubre. Dichoso el hombre que duda y logra trascender a esas dudas. Gracias Dios por cada uno de los actos de amor que me regalas y gracias por abrir mis ojos para contemplarlos…

Soy yo la que escribo…


*•.¸¸.•*´¨`*•.¸¸.•*´¨`*•.¸¸.•*´¨`*•.¸¸.•*